José Ávila: “Cada movimiento lleva un nombre Mapudungun, con la idea de hacer un homenaje a esta etnia guerrera”

José Ávila: “Cada movimiento lleva un nombre Mapudungun, con la idea de hacer un homenaje a esta etnia guerrera”

Compositor de “Obra para Orquesta de Cuerdas y Timbales”, se muestra emocionado y expectante ante el estreno de su pieza a fines de junio.

 José Antonio Ávila Álvarez nació en Santiago y posteriormente en 1980 se estableció en Viña del Mar, donde comenzó un progresivo interés por la música de todo tipo, especialmente el Jazz y el Rock, lo cual le llevó a tomar la música no sólo como oyente, sino que a ejecutarla, primero con instrumentos de percusión.

“Mis  inicios formales académicos comenzaron en el Conservatorio de la  Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), en la cátedra de Percusión y pasado un tiempo, seguí paralelamente estudios de batería en la Sociedad Chilena del Derecho de Autor”, recuerda Ávila.

En el año 2009 se tituló en la carrera de Música, con mención en Batería en la Universidad Arcis de Santiago. Posteriormente logra su grado de Licenciado en Música y mención en Composición en la PUCV, donde también se encuentra terminando su post título en Composición. En forma paralela ha recibido instrucción de forma particular en estudios de Vibráfono con el profesor Carlos Vera,  Percusión Sinfónica con Patricio Hernández y en especial, Armonía Moderna, improvisación y composición, con el maestro Ramiro Molina.

Concurso de Composición

El contacto con la Orquesta Marga Marga, se produjo al ser seleccionada una de sus obras para el Festival de Música Contemporánea Darwin Vargas 2016, que organiza la PUCV.

“Tras la selección de mi pieza para el citado festival, conocí personalmente a Luis José Recart, quien me comentó sobre el Concurso de Composición de ellos y que aún quedaba tiempo para participar. El pie forzado consistía en que debía ser una pieza para timbales y orquesta de cuerdas, la obra se compuso aproximadamente el 15 de octubre 2016, pero el espacio de meditación sobre la consistencia de ésta, comenzó a principios de dicho mes”, comenta José Ávila.

“Obra para Orquesta de Cuerdas y Timbales”

La pieza de José Ávila se estrenará el miércoles 28 de junio, en el Teatro Pompeya de Viila Alemana y el viernes 30, en el Foyer del Teatro Municipal de Viña del Mar, ambos conciertos de gala.

¿A qué se debe el título?

El nombre tiene relación con la anterior obra (presentada en Festival Darwin Vargas), ésta fue ‘Platillos y Marimba con Orquesta de Cuerdas’. La pieza pretende ser una especie de anti concierto, privilegiando la democracia de los instrumentos participantes, incluso dejando solos para el violín u otros.  Para aclarar las cosas, hay que decir que la Marimba es el instrumento solista, pero según el paradigma que se establece en esta obra, todos los participantes tienen su espacio y la marimba se la puede encontrar cursando roles primarios, secundarios, etc.

Entonces lo que se estrenará no difiere mucho en su título, sólo que ahora son los timbales los protagonistas. Pero es necesario aclarar que cada movimiento lleva un nombre Mapudungun, con la idea de hacer un homenaje a esta etnia guerrera que tenemos la suerte de que esté con nosotros y para relacionar el timbal con lo primigenio, con lo originario, pensando que la percusión es una de las familias más antiguas instrumentales.

 ¿Cómo surgió la composición de esta obra?

Como dije en la pregunta anterior, la obra tiene un entramado que trata la cosmovisión por terrazas que tiene este pueblo, con respecto a sus creencias religiosas y ésta no es una representación, sino, una fantasía donde se usan estilemas y material que es reutilizado y que proviene de sus ritos, instrumentos, etc. Como también es una forma de expresar mi respeto por esta etnia.

Ya está próximo el estreno, ¿Cómo imagina ese momento?

Es un honor que esta Orquesta, donde se distingue  lo profesional, el trabajo y el amor por la música, interprete esta obra. Siento que mi trabajo es reconocido y lo que aprecio muchísimo, es que se difundirá una obra que evoca y contiene la profunda relación de un pueblo originario que sabe convivir y respetar a la naturaleza, que para mí es uno de los objetivos primordiales. Poder llevar a la música las invalorables formas de vida y fenómenos que nos entrega nuestro planeta.

 

Proyectos

José Ávila comenta que, “Sigo componiendo y perfeccionándome, no pararé hasta lograr plasmar los eventos naturales, meteorológicos, espaciales y musicalizar la cotidianidad de la vida silvestre por un lado y por otro, seguir la profundización del  conocimiento logrando una interdisciplinariedad si es posible  y plasmarla a la música, como así también la investigación que me parece un campo fascinante.

En el aspecto interpretativo, sigo tocando y perfeccionándome, para poder sentir la música, que es algo que me hace completamente feliz”.

Y para finalizar, el compositor deja una reflexión: “Solo decir a todos, que traten de lograr sus sueños, no los abandonen. No dejen que un sistema les domine sus vidas, saquen lo bueno de él, pero luchen con todas sus fuerzas para lograr su verdadera vocación. Es verdad que el camino puede ser muy escabroso, pero el verdadero bienestar, se logra cuando haces lo tuyo, lo que te es natural. Soy un convencido de que muchas enfermedades del mundo, de la ciudad, de lo urbano, son causa de que las personas realizan actividades que son impuestas o por necesidad. Por otro lado pienso que no hay que aceptar algo por aparentar, hay que aprender a decir no y seguir los caminos del misterioso inconsciente y creerle a la intuición, es ahí donde está la verdadera musa que nos inspira. Y que viva el conocimiento”.

 

Entrevista: Mariela Puebla Verdugo