Música chilena, vol. I y II, 2015

MUSICA_CHILENA

VOLUMEN 1

1 Felipe Alarcón “Lamentos Fueguinos”   |  14:31


2 Fabrizzio Denegri “Milla-Dengún”   |  13:59


3 Rodrigo Herrera “Cueca porteña y relativamente guachaca”   |  4:06


4 Lucía Jiménez “Duelo lunar vuelo”   |  6:08


5 María Carolina López “Último Viaje”   |  13:38


6 Valeria Valle “Leeloo”   |  6:54

Patricio Wang “Requiebros” Para orquesta de cuerda y guitarra. Guitarrista Felipe Alarcón


7 Mov. 1   |  2:16


8 Mov. 2   |  2:39


9 Mov. 3   |  3:26


10 Mov. 4   |  2:24


11 Mov. 5   |  4:31

 

 

VOLUMEN 2

1 Cristián Errandonea “Primitivo”   |  10:38


2 Tomás Brantmayer “Felices los que lloran”   |  16:15


3 Luis Leiva “Bosques rojos”   |  11:21


4 Luis Advis “Cantata Santa María de Iquique”   |  36:55

Orquestación para Cuerdas y Bombo Legüero: Luis José Recart Voces: Franz Fonfach, Bernardo Zamora, Alejandra Bermúdez Relato: Andrés Garcia Bombo Legüero: Rodrigo Benítez

 

 

Grandes Compositores

Hoy he querido hablar de los grandes compositores universales que a través de los años y épocas han dejado una marca significativa en nuestra cultura e identidad como especie.

Primero que todo habría que aclarar qué es un creador y por qué surge dentro de una época y sociedad determinada, qué es aquello que lo lleva a tratar de expresar por medio de su arte y un lenguaje bastante específico, el lenguaje musical, el mundo y la sociedad que lo rodea.

La música es el lenguaje de los sonidos que durante milenios se ha conformado en un sistema auditivo complejo y abstracto, en donde los seres humanos han tratado de traducir las sensaciones de aquello que le ha tocado vivir día a día, obviamente como cualquier sistema que comprenda un lenguaje, no serviría de nada si los elementos que ahí se demuestran no tienen un interlocutor válido que mediante su sentido del oído puede registrar e interpretar los símbolos y mensajes que en ellos se expresan.

En su primera instancia estos sonidos pretendían copiar y acercarse lo más posible a los sonidos naturales que el hombre de épocas pasadas oía y sentía en un momento determinado, que luego tratando de contar y transmitir esa experiencia se apoyaba con este lenguaje recién en desarrollo, con el cual podía dar más emociones a su relato y así poder acercar a sus oyentes a un mundo que le había tocado vivir, empatizando emocionalmente con ellos.

El mundo interior de los humanos es complejo e imaginativo, ¿cómo poder expresarlo? ¿cómo transmitir esas fantasías que nos han rodeado desde niños?

Al ser la música un elemento cuasi tangible, ya que lo es solamente a través del oído, pasó a tener un papel fundamental en el proceso creativo llenando espacios en donde el creador y el intérprete logran un vínculo profundo y estrecho solamente por las sensaciones y emociones, todos tenemos sentido de ritmo, reconocemos alturas en los sonidos, cuando nacemos, incluso antes de ello, nuestro primer contacto con el mundo exterior es a través del oído, la apertura de nuestros ojos es muy posterior, el reconocimiento de nuestros seres queridos que nos rodean siempre será por el oído. En obscuridad absoluta el oído y los sonidos nos explican el mundo que nos rodea, nos comunicamos hoy incluso a la distancia por el sonido, este sentido nos envuelve tal como una esfera protectora y es nuestra primera defensa y contacto con lo exterior.

Que mejor medio entonces para poder expresar de una manera armoniosa este mundo, que la composición musical.

Algunas personas más que otras tienen un alto desarrollo de su sensibilidad, por lo tanto logran ver el mundo que los rodea de una manera totalmente distinta a la de la mayoría, al no poder expresarse de una manera convencional lo intentan por medio de la creación artística, cual fuera ésta entre todas las expresiones existentes, en nuestro caso hoy analizamos la música, haremos si una aclaración: sonido es aquello que tiene una frecuencia determinada y bulla es aquello que no tiene una frecuencia determinada, frente a esto cada momento y época de nuestra sociedad se ha caracterizado por su propio lenguaje y símbolos musicales que reflejan el diario vivir y caracterizan al hombre genérico de ese momento, la moral y las costumbres también están reflejadas en las composiciones, desgraciadamente, la sociedad siempre va unos pasos atrás que el creador y eso lo hace, no siempre, ser entendido por sus contemporáneos, unos de los grandes ejemplos fue Beethoven, que no quiso estar más al alero de los grandes mecenas, produciendo igual que Miguel Ángel en la pintura, una ruptura entre el creador y aquellos que decidían, sin saber nada de arte y cultura, la producción artística de una época.

Caminando Beethoven con su amigo Goethe por una calle y pasando ante ellos una carroza real, Goethe hizo una reverencia ante el carruaje, ante esto Beethoven le dijo “yo que pensaba que eras el rey de los poetas ahora entiendo que eres el poeta de los reyes” en ese momento terminó una amistad entre ellos, pero se produjo una apertura en la libertad de la creación, años más tarde en pleno siglo XX, Bela Bartok moría en un hospital por inanición ya que nadie entendía sus obras, hoy es considerado quizás el compositor más relevante de ese siglo y quien abrió el camino para el desarrollo musical que perdura hasta el día de hoy.

La vida de estos grandes creadores nunca fue y no será fácil, las grandes guerras acontecidas en el siglo XX, el movimiento de grandes masas humanas debido a estas guerras, los movimientos políticos que dividieron al mundo en dos, unos peleando solamente por la libertad, olvidándose de la igualdad y otros solamente peleando por la igualdad y no por la libertad y en medio, los creadores mundiales buscando la fraternidad que uniese a la humanidad sin importar credo, raza ni nacionalidad, viéndonos como un todo interrelacionado parte de un solo cuerpo que llamamos humanidad, éste ha sido la labor de estos grandes creadores que gracias a su magia nos hemos sentido acompañados más de una vez por su legado.

La labor tácita que han realizado nos une con nuestro pasado, presente y futuro haciéndonos comprender de una manera empírica el mundo que nos rodea, la información entra en nuestras mentes de una manera orgánica y armoniosa ayudándonos a construir nuestro mundo interior.

Si tratáramos de catalogar y decidir quiénes son los grandes compositores, estaríamos en frente a una situación injusta y desigual ya que cada creador le ha tocado expresar con la herramientas de su época lo que le circundaba, capaz hoy no será tan comprensible para nosotros, personas del siglo XXI, pero tampoco logramos ver y menos entender lo que nuestros contemporáneos nos intentan decir de nuestra época actual, si pudiera dar un ejemplo de esto diría que si hay un a. m. y un p. m. nuestro entendimiento de la vida que nos rodea es solamente m.

Para ver en donde estoy parado, tengo que moverme a un lado ya que mi propio cuerpo tapa el lugar en el cual estoy pisando, eso se llama punto de vista histórico, hoy por hoy, nuestra vida no nos deja ver lo que nos ha tocado vivir, generalmente la grandeza de un creador es solamente visible cuando su ausencia nos muestra el vacío por el dejado y así podemos ver el tremendo espacio que ocupaba en nuestras vidas y en nuestra sociedad.

Éste fue el caso de muchos ilustres creadores, Mozart, Beethoven, Tchaikovsky, Haydn, Vivaldi, Corelli, Brahms, Schostakovich, Chopin, Schubert, Villa-Lobos, Ginastera y así podría llenar estas hojas sin poder nombrar cuantos grandes personajes han pasado dejando su huella en nuestra memoria colectiva, ha sido tan fuerte y potente la labor de estos creadores, que hoy es casi imposible sentirlos como ajenos a nuestra cultura, tanto local como mundial, prácticamente estos creadores han traspasado toda frontera física e ideológica planteándonos como una sola especie, haciéndonos entender que la hermandad con la cual llegamos a este mundo es un derecho por nacimiento y por la cual debemos siempre caminar y luchar, buscando el mejoramiento de todos, construyendo un mundo mejor que nos interprete tal como ellos lo intentaron de manera tan magistral con sus obras, uniendo nuestros sueños y anhelos, acompañando siempre nuestra existencia, dándonos esperanzas de que el horizonte no termina ahí donde uno lo ve y que los peores sueños son aquellos que quedan en la almohada.

Y para terminar diré una frase del célebre compositor ruso Pëtr Ilich Tchaikovsky “sin la música el mundo sería un lugar triste para vivir”

Luis José Recart Echenique